Donde se narra de la transformación de una urraca en otra ave.

por plasticidades

A la sombra de una estatua, cuya deslustrada cubierta hacía referencia exacta a algún oscuro personaje homenajeado, cavilaba sobre su carácter pesimista y se propuso cambiarlo. En ese momento una gran gota amarilla y viscosa cayó en el centro de su frente desde una urraca posada en la cabeza del monigote. Nada más fue maldecir al avechucho que recapacitar en su propósito; Óscar extrajo unos maltrechos papeles de su bolsillo y empezó a anotar: golondrina, golondrina, golondrinita…

©alfonsopedraza

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