Fallo sincrético

por plasticidades

Los australopitecus ojeaban con recelo a los paranthropus, mientras los hommo erectus y hommo habilis, de reojo, los repasaban con desdén. Los ardiphitecus observaban idiotizados al grupo entero. Todos, expectantes, se miraban entre sí.

Hommo sapiens, con aires de grandeza, pidió auscultarlos uno por uno y concluyo que ante la integridad de sus cuerpos; fue a Eslabón Perdido a quien se le extrajo la costilla en el edén.

©alfonsopedraza

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