Amarga trama

por plasticidades

Ana, falsa dama baja y grasa. Cada mañana gastaba la plata, pagaba la caña, faltaba a la granja.

—¡Falla la papa! —clamaban abrazadas las flacas chamacas.

Mala mamá, callaba a patadas, agarraba la vara, marcaba las caras, las lanzaba a las llamas. Jamás amaba.

La parca acaba la mascarada, jala la pata a la maja, la acalambra, apaga la flama, la mata. Ya fantasma, llamada Cabra macabra, la manda: fajar las bragas, lavar las llagas, allanar la sábana para tapar la cama, tallar las capas manchadas, cantar nanas a las chavalas.

Vaga, nada la calma. Alma mala paga la falla. Nada más drama, palabra sangrada para cantar la trama.

©alfonsopedraza

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