El mensaje

por plasticidades

Cansado de las guerras milenarias, el Omnipotente se manifestó en luz y envió un mensaje: —¡Estáis equivocados! ¡Los dioses muertos y vivientes son todas manifestaciones mías! ¡Soy la divinidad y su única guía; cesad esas luchas y vivid como hermanos!

Silencio y un sentimiento de paz cubrieron al mundo en un instante.

Sin embargo, cuando un anciano encorvado exclamó: —¡Gracias, Dios mío, por volver a elegirnos y ser los primeros en recibir tu mensaje!— cuatro jinetes empezaron a cabalgar.

©alfonsopedraza

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