In memoriam

por plasticidades

 

Cae la lluvia. El monótono sonido del meteoro divino es un arrullo en todos los recovecos.

El goteo cesa, silencio total en la techumbre del arca. Los primeros en abandonar la nave, la pareja de muningos; enormes roedores verdes, saltaron por la borda buscando tierra. Murieron sin remedio; la barcaza sólo pasaba debajo de un claro en la tormenta.

Herederas de estirpe, las ratas repiten el acto en alta mar al menor signo de alarma.

©alfonsopedraza

Anuncios