Divina vacuna

por plasticidades


Por mandato celestial fueron excluidos del arca: virus, bacterias y demás microseres vivos. Noé, agobiado por la bruma y el frío de la lluvia continua, se mantenía a cubierta meditando. Preocupado por saber si en verdad los navegantes estaban libres de microbios y de sus males, preguntó:

—Yahvé, padre mío, ¿en verdad vamos libres de ellos?

—Confía hijo, nunca los padecerán en el futuro… más, si aparecen será por obra de los evolucionistas.

©alfonsopedraza

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