Para amar en el páramo

por plasticidades

 

 

Es excitante hacer el amor en un desierto: en la cima solitaria de los médanos donde la arena es más blanda y el viento más fresco, o bajo la tibia sombra de un garambullo donde la menuda hojarasca se acumula. Lo mejor de todo es sobre el lomo de un camello: ahí sólo es cosa de ayuntarse y dejar que el ritmo de su paso cansino haga el resto.

©alfonsopedraza

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