La distancia más corta entre dos extraños

por plasticidades

La distancia más corta

 

Padre llegó de mal humor, ordenó guardar silencio: no le importó que estuviera con madre, feliz, jugando. Obedecí. Fui a mi habitación y empecé a tirar con furia todos mis juguetes. El ruido provocado enfureció al viejo. Al instante acudió ante mi cuarto. Abrió y me dijo:

—¿No sabes qué es el silencio?

—Sí, lo que existe entre tú y yo.

©alfonsopedraza

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